En el sector de la construcción hay toda una enciclopedia de términos y leyes muy específicas que hay que seguir, especialmente cuando se trata de suelos. Entre los términos más buscados están Suelo Antideslizante, Baldosas Antideslizantes, R11, que identifican un determinado tipo de baldosas que cada vez ganan más interés.
Por lo general, este tipo de baldosas se utiliza para los suelos de exterior porque proporcionan un mejor agarre.
A la hora de elegir las baldosas antideslizantes adecuadas, una de las primeras características que hay que aprender a leer es la abreviatura que suele tener la baldosa, que indica el grado de fricción y resbaladicidad del suelo. En la mayoría de los casos encontrará la letra R seguida de un número que va del 9 al 13.
En primer lugar, ¿qué significa la letra R?
La letra R indica el coeficiente de deslizamiento en función del espacio y de las exigencias específicas del uso. El número que aparece al lado indica el grado de adherencia.
Atención: esta característica no siempre se indica porque la legislación italiana no lo prevé. De hecho, este método de clasificación se ha establecido en la legislación alemana, que prevé un procedimiento de ensayo de las baldosas ligeramente diferente al de Italia, que implica una simulación en la superficie examinada, según el método BCRA, acrónimo de British Ceramic Research Association.
El método BCRA (o método Tortus, por el nombre de la primera máquina inglesa utilizada para esta prueba) consiste en examinar la interacción entre la porción de suelo examinada y una máquina que incluye un elemento deslizante, que debe simular un zapato. Sin embargo, este método es bastante pobre desde el punto de vista realista, porque implica una parte inicial de la prueba con un "suelo limpio", sin estar contaminado por agentes externos.
Por lo que respecta a la legislación en Alemania (norma DIN 51130), la prueba se lleva a cabo en un suelo que ha sido colocado y rociado con sustancias resbaladizas, como aceite o grasa, y pisado físicamente por una persona. Cuanto más resistencia ejerza la persona, mayor será el coeficiente de rozamiento (y, por tanto, el número que aparece junto a la letra R). Cuanto menor sea el coeficiente de fricción, más fácil será la limpieza de la baldosa: cuanto más rugosa sea, más difícil será su limpieza.
En concreto, ¿qué se entiende por una baldosa R11? Se trata de un tipo de baldosa con alta adherencia y una pendiente de 19° a 27°.
De acuerdo con la legislación italiana, las baldosas R11 son adecuadas tanto para entornos comerciales como privados.
En cuanto a los entornos comerciales, su uso está pensado para la producción de alimentos, en cocinas de tamaño medio para la restauración, en lugares de trabajo con gran presencia de agua y suciedad resbaladiza y en laboratorios.
En cuanto a los entornos privados, las baldosas R11 son adecuadas para zonas exteriores como aceras y calzadas. Por ello, deben fabricarse con materiales impermeables y más resistentes a la intemperie, las heladas y el calor extremo.
Materiales como la piedra, el hormigón y el gres porcelánico de textura rugosa, que ha sido una gran tendencia en los últimos años por su aspecto elegante y su fácil mantenimiento, son especialmente adecuados.
Sin embargo, antes de colocar las baldosas, conviene examinar cuidadosamente el suelo para detectar cualquier desnivel o anomalía sobre el que se vayan a colocar las baldosas antideslizantes.
El grosor ideal de las baldosas, especialmente las de gres porcelánico, debe ser de entre 10 y 20 mm, para garantizar una mayor resistencia a los agentes externos, y deben preferirse las baldosas pequeñas: las de mayor tamaño pueden no adherirse bien al suelo.
Así llegamos al final de esta breve guía para elegir las baldosas antideslizantes que mejor se adaptan a las zonas exteriores de tu casa.